No habrá cenita con velas ni terracita enfrente del mar.
No iremos a Venecia en carnaval.
No habrá 14 de febreros, ni brindis con cava en Navidad.
Nunca seré ese hombro en el que tú puedas llorar.
No iremos a Las Vegas ni al bar de la esquina.
Nunca se mezclarán nuestras mierdas de vidas.
Yo nunca seré el prota en tu noche de bodas.
Sólo seré el idiota al que cuando te cruzas dices: hola
No iremos a Venecia en carnaval.
No habrá 14 de febreros, ni brindis con cava en Navidad.
Nunca seré ese hombro en el que tú puedas llorar.
No iremos a Las Vegas ni al bar de la esquina.
Nunca se mezclarán nuestras mierdas de vidas.
Yo nunca seré el prota en tu noche de bodas.
Sólo seré el idiota al que cuando te cruzas dices: hola
Es menos peligroso estar solo que cerca de ti
y aunque me aprieta el frío parece que ahora soy feliz
el tiempo le ha sentado bien a mi pequeña cicatriz
que en noches como esta amenaza con volverse a abrir.
Ni Ramblas compartidas, ni atardeceres en Montjuic.
Ni mi lluvia del norte, ni tu Barcelona en abril.
Con tierra de por medio fue más fácil colcer a reír.
Que San Valentín y Cupido se apiaden de ti.
y aunque me aprieta el frío parece que ahora soy feliz
el tiempo le ha sentado bien a mi pequeña cicatriz
que en noches como esta amenaza con volverse a abrir.
Ni Ramblas compartidas, ni atardeceres en Montjuic.
Ni mi lluvia del norte, ni tu Barcelona en abril.
Con tierra de por medio fue más fácil colcer a reír.
Que San Valentín y Cupido se apiaden de ti.
